La Consejería de Desarrollo Rural subasta 51 ejemplares de razas tudanca y monchina en Cóbreces, consolidando la cita como referente para el sector ganadero cántabro.
La Finca Aranda de Cóbreces acogió hoy la tradicional subasta de ganado de razas autóctonas de Cantabria, organizada por la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación. En esta edición salieron a licitación 45 ejemplares de raza tudanca y 9 de monchina, con precios de salida que oscilaron entre los 600 y los 900 euros.
El protagonismo recayó en Airosa, una vaca tudanca que alcanzó los 2.000 euros, convirtiéndose en el precio más alto de la jornada y pasando a la ganadería de Santiago Sañudo, en Coo de Buelna. En el caso del ganado monchino, la puja más destacada fue de 1.340 euros, adjudicada a la ganadería de Laura Lavín, en Somahoz de Buelna.
Como novedad, todos los animales subastados fueron adquiridos por ganaderos asociados a organizaciones de estas razas, reforzando así el papel de las asociaciones en la conservación y promoción del patrimonio ganadero cántabro.
La consejera María Jesús Susinos, presente en el acto, destacó que estas subastas “consolidan el compromiso del Gobierno de Cantabria con la mejora genética, la sostenibilidad y la competitividad del sector primario”. También recordó que los lotes proceden de excedentes de fincas públicas como la de La Jerrizuela, con el objetivo de facilitar el acceso de ganaderos a ejemplares de razas puras de alto valor genético.
El evento contó con una amplia asistencia de profesionales del sector, representantes de asociaciones ganaderas, técnicos de la Consejería y público procedente de distintos puntos de la región. Con ello, la subasta de la Finca Aranda se confirma como una cita anual clave en el calendario ganadero de Cantabria, tanto por su volumen de transacciones como por su valor en la conservación de razas autóctonas.











